Empieza por tu entorno de trabajo
La primera decisión es dónde va a funcionar la carretilla elevadora. Los entornos interiores y exteriores plantean exigencias muy diferentes a los equipos de manipulación de materiales.
Tradicionalmente, el uso de carretillas elevadoras eléctricas se limitaba principalmente a aplicaciones en interiores. No producen emisiones de escape y funcionan con bajo nivel de ruido, lo que las hace adecuadas para almacenes, manipulación de alimentos y espacios cerrados. Sin embargo, los avances recientes han cambiado esta situación de forma significativa. Gracias a los avances en la tecnología de las baterías, los sistemas de alta tensión y el diseño general, los modelos eléctricos actuales ofrecen un rendimiento que iguala, y en algunos casos supera, al de las carretillas elevadoras diésel comparables, incluso en exteriores y en aplicaciones exigentes . Al mismo tiempo, la comodidad del operario ha mejorado considerablemente.